Fue Umberto Eco (1965), al reconocer la existencia de las comunicaciones de masas, quién planteó para su estudio una metodología de lo efímero. La comunicación de masas está formada por una gran cantidad de significaciones inusuales. Pensemos, por un momento, en Andy Warhol y en la imagen fugaz en la era del Pop Art, que no es otra cosa que arte popular inmerso en un espacio de ostensión desplegada y abierta a las inferencias de toda índole (Sperber y Wilson, 1986). Recordemos, como un ejemplo antológico, que Andy Warhol fue el pintor que en 1967 realizó una ilustración para la portada del álbum The Velvet Underground and Nico conocido desde entonces como (The banana album). Hablamos del plátano o de la banana más famosa del rock que incitaba, con descaro, a pelarlo/a (“Peel slowly and see”) como exhortando al receptor a la obtención de inferencias ‘sorpresa’. Esta fruta se convirtió en un símbolo del grupo neoyorquino.

warhol_banana1

Se insiste sobre estos temas de elementos efímeros con impacto (centrados en la moda) en el libro de Gilles Lipovetsky (1989): El imperio de lo efímero publicado por la editorial Anagrama.

Esta fue la razón que nos movió a escribir un artículo en la revista Hikma en el que centramos nuestra atención en dos obras pictóricas consideradas canónicas del arte y de la cultura estadounidense aplicadas al debate político interesado. Pretendíamos reflexionar, brevemente, sobre ‘la atracción del modelo’ original, es decir, la ecoicidad oportunista del arte. Esto se consigue, merced a ciertos usos intencionados más o menos efímeros y circunstanciales (su ‘reescritura’ que, en nuestro caso, se transforma en su ‘ecofanía’ por tratarse de un texto no literario sino artistico usado con fines satíricos y partidarios como representación publica de una ideología en especiales y precisos momentos locativo-temporales).

El cognitivismo artístico propugna que el arte puede proporcionar conocimiento. Los signos de la naturaleza no son emitidos intencionalmente pero los emitidos por los individuos si son intencionales casi en su totalidad. La pertinencia de un análisis cognitivo de la comprensión y producción humanas se convierte, de este modo, en una empresa prioritaria de las más recientes investigaciones en la perspectiva pragmática.

Álvarez de Prada (2003) en su tesis doctoral titulada “Didáctica del discurso icónico-verbal: las artes plásticas como pretexto publicitario” ha sido uno de nuestros referentes. La autora ha desarrollado, posteriormente, otros trabajos como el de 2004 titulado: “El diálogo entre el arte y la publicidad: un enfoque multidisciplinario”. Una pregunta básica sería: ¿el uso del arte en publicidad fomenta la atracción del receptor?. Sabido es que la publicidad suele utilizar con harta frecuencia las obras de arte para crear notoriedad, cambiar actitudes y perspectivas, favorecer el recuerdo, construir una imagen paródica intencional programada, determinar un posicionamiento en politica y muchas cosas más.

artículo en HikmaResumen: En este artículo nos proponemos estudiar, basándonos en la teoría de la Relevancia (D. Sperber y D.Wilson, 1995, 2004; Carston, 2002), algunos aspectos pragmáticos y traductológicos (E.A.Gutt, 1991, 1998, 2004) del contradiscurso político-electoral sobre Barack Obama fundamentado en obras de arte. El lenguaje pictórico-visual con toda la complejidad de sus estructuras y procesos, posee un enorme potencial comunicativo pero necesita del anclaje verbal, especialmente en los textos multimodales de naturaleza ecoica, si éstos tienen fines persuasivos. Centraremos nuestra atención en dos obras pictóricas consideradas canónicas del arte y de la cultura estadounidense: Washington Crossing the Delaware de Emanuel Leutze (1851) y American Gothic de Grant Wood (1930).

El artículo puede consultarse en las siguientes direcciones web:

http://www.uco.es/hum198/sites/all/files/hikma/Hikma%2012%20%282013%29/Hikma%2012.%20Art%C3%ADculo%202.pdf

http://dialnet.unirioja.es/ejemplar/355132

freethedataºEl oportunismo publicitario en política es aquella actitud que aprovecha no sólo los recursos gráficos y artísticos sino tambien las circunstancias momentáneas de un hecho de interés o de una noticia relevante para usarla con fines comunicativos. Por esta razón queremos ampliar nuestra exposición con un nuevo ejemplo tomado, esta vez, desde la perspectiva europea que, en este caso, recurrirá a un cuadro canónico perteneciente a su propia cultura para hacer crítica a Barack Obama. Estamos hablando de una obra pictórica que es referencia obligada, de los retratos ecuestres de la época, titulada: Napoleón cruzando los Alpes del autor neoclásico francés Jacques Louis David (obra de la que existen cinco versiones realizadas por el propio pintor)

napoleonEn esta pintura se quiere representar la voluntad del comandante al mando de las tropas de conseguir su objetivo. Para este fin ordena a sus soldados que le sigan. David utiliza un gesto muy retórico (la mano que manda sin portar espada o sable) para presentarlo como pacificador más que como conquistador. Con esta obra David lleva el género de los retratos ecuestres a su cenit. Ningún otro retrato de este tipo hecho a un líder durante la época napoleónica obtuvo una celebridad semejante.

Se trata de una obra icónico-verbal dado que David usa las inscripciones que aparecen en las rocas, junto al casco del caballo, para reforzar el simbolismo. En este cuadro, las inscripciones aludidas son los nombres de Aníbal y Carlomagno junto al de Bonaparte. Esta equiparación no es inocente, piénsese que a Napoleón se le juzga históricamente como el personaje clave que marcó el inicio del siglo XIX y la posterior evolución de la Europa contemporánea. Con posterioridad a la batalla de Waterloo (1815), a la restauración monárquica de los Borbones y a su posterior muerte en el exilio de Santa Elena en 1821, el pintor Delaroche (1850) realizó una versión más realista en la que Napoleón cruza el famoso paso de San Bernardo en los Alpes montado sobre una mula (que, al parecer, fue la verdad) como queriendo poner contrapeso a la simbólica representación heroica de exaltación realizada por David.

napoleon 1Morten Morland es un joven viñetista editorial, originario de Noruega, que suele publicar con asiduidad sus trabajos en The Times (UK). Nos muestra esta interesante viñeta editorial de la que hay que extraer jugosas inferencias para obtener los efectos contextuales a los que nos invita la ostensión de su mensaje repleto de fina ironía.

Como todos sabemos poco tiempo después de convertirse en el primer presidente negro de EEUU en Enero de 2009, a Barack Obama, le fue concedido el premio Nobel de la Paz (9/10/2009). Según el criterio de su comité le fué otorgado por dar al mundo “esperanzas en un futuro mejor” y por su lucha para el desarme nuclear. La noticia de la concesión de este galardón fue  tan sorpresiva que desató, simultáneamente, tanto elogios como duras críticas (especialmente en el mundo árabe y musulmán).

Obama aceptó la distinción y tuvo que viajar a Oslo (Noruega) para recibir el premio el 10 de Diciembre de 2009. Mucha gente pensó en la falta de congruencia y en la enorme contradicción que resultaba aceptar y recibir este premio cuando hacía apenas diez días que había dado órdenes para enviar un contingente de 30.000 soldados más a Afganistán e intensificar así la guerra en el país asiático. Por esta razón, en la viñeta Obama-Napoleón les dice a sus soldados: ¡Continuad adelante! que tengo que acercarme a Oslo a recoger mi premio Nobel de la Paz.

10165365-australia--circa-2004-an-australian-used-christmas-postage-stamp-showing-the-three-kings-circa-2004