Una representación cultural es una representación generalizada y duradera y está compuesta por un conjunto de representaciones (muchas versiones) tanto mentales como públicas. Consideremos el ejemplo que nos proporciona James Montgomery Flagg creador del famoso cartel del Tio Sam con el eslogan “I want you” (te necesito) realizado en plena Primera Guerra Mundial (1917) para espolear el reclutamiento. La imagen, con ese gesto autoritario característico de requerimiento, se hizo tan icónica que, en 1961, el Congreso de EEUU la declaró ‘representante del símbolo nacional’ montgomery flagg Las representaciones culturales pueden ser interpretadas de muy variadas formas. Una de ellas es produciendo mutaciones intencionales de la matriz original, a modo de eco, con fines comunicativos. Algo comparable a lo que hacen los virus al mutarse y propagarse y por esta razón hemos llamado ‘ecoicidad’ a este fenómeno multimodal (bastante similar a lo que en literatura se ha llamado intertextualidad). Artistas y viñetistas han utilizado esta capacidad ecoica con fines críticos y satíricos. La guerra de Vietnam (1964-1975) fue muy contestada por amplios sectores de la sociedad estadounidense. Una guerra que provocó la reacción de muchos creadores como la de Larry Dunst y Steve Horn que reclamaron el final de la misma con este crítico póster : I want out daniel john and charles houleEl gesto autoritario de requerimiento ha sido invertido, de manera irónica, por el de una petición suplicante. El soldado herido, vendado y con rostro de agotamiento está rogando por la paz y por el final de la guerra. En 1984, fue publicado un libro de los autores D.J.R. Bruckner, Seymour Chwast y Steven Heller titulado: Art Against War: 400 Years of Protest in Art, Abbeville Press, New York como una visión de conjunto de las protestas contra la guerra provenientes del arte.

Es indudable que hay un modo de ser estadounidense que se manifiesta en el arte, en la ciencia, en las actividades culturales y que, en general, es copiado y admirado en muchos países del mundo. Pero también parece haber un modo “perverso” de querer ser norteamericano que nos muestra una idea de un mundo ad hoc muy bien expresado por extraordinarias peliculas de Clint Eastwood como “Harry, el sucio” (Dirty Harry) , uno de los personajes más memorables del actor, o el “Gran Torino”, la historia de un amargado veterano de guerra capaz de vencer sus propios prejuicios por ayudar al débil de otra raza frente al eje del mal, o el patriotismo como enfermedad representado magistralmente en American Sniper (El francotirador). Este modo de ser ideosincrático queda muy bien reflejado en este póster del tío Sam con un mensaje directo y meridiano:

declaración del tio sam[Quiero de vosotros que dejeis de estar temerosos de otros estadounidenses, de otras religiones, de otras clases sociales, de otras naciones. Quiero que habléis con total claridad y franqueza. Sois estadounidenses y debéis actuar como tales. Si no sois capaces de conseguirlo, preguntad a otros estadounidenses que sí lo hagan]. Se trata, en cierta medida, del modo de actuar político llevado a cabo durante la presidencia de George W. Bush y que Barack Obama quiso cambiar por la política de “apaciguamiento”.

“Soy candidato a la presidencia para cambiar el rumbo de nuestra política exterior, no para continuar con la política de George Bush” declaraba Obama durante el proceso electoral. En consecuencia, uno de los objetivos en política exterior que se propuso Obama al acceder a la presidencia de los EEUU era mejorar las tensas relaciones con Rusia que heredó de George Bush y practicar una política de ‘apaciguamiento’ con otros países y establecer un diálogo con Irán y de buscar fórmulas nuevas de reconducir la actual estrategia radical de organizaciones como Hamás y Hezbolá, enemigos de Washington hoy, pero vitales en la creación de una cierta estabilidad en Oriente Próximo.Quizá por estas razones el artista ruso Farid Bogdalov, nacido en Kolomna cerca de Moscu en 1963, quiso establecer un paralelismo entre la figura del Tío Sam y la de Barack Obama representándolo con la cabeza descubierta, sonriente, con los brazos cruzados -como esperando una favorable reacción de todos sus oponentes a su nuevo enfoque en política exterior- y vestido con su indumentaria característica (Uncle Sam) en su cuadro

Russia Painting of ObamaBasada en los dos carteles anteriores (Montgomery Flagg y Larry Dunst), aparece, en Junio del 2011, esta viñeta política de Peter Schrank para el diario británico The Independent on Sunday. Se trata de una sátira en relación con el plan de retirada de 300.000 soldados estadounidense de la guerra de Afganistán. Por esta razón se exhiben en el fondo como referencia tres talibanes armados. peter schrank obama want outEl presidente Obama es presentado en ella como un soldado, al que apenas le queda munición en su canana, con el mismo gesto suplicante del póster de Larry Dunst. Basta saber que el coste medio de un soldado estadounidense en esa guerra fue aproximadamente de 1,2 millones de dólares anuales, un gasto de gran repercusión en la recuperación económica estadounidense. Por esta razón, el bocadillo interpela directamente al receptor del que se implora, de manera angustiosa, socorro monetario; “I’m broke and…” (estoy sin blanca y...) completado por el entimema o enunciado suspendido “I want out (of Afghanistan)” –quiero salir de Afganistán

Los bombardeos con drones estadounidenses se han disparado en los últimos tiempos en Afganistán e Irak por esta razón se representa al tío Sam practicando el nuevo deporte de la cetrería del siglo XXI. Esta visión se hace extensiva a Barack Obama que aparece en una actitud similar. El periódico nos informa que el Departamento de Justicia estadounidense argumenta que “el presidente puede destruir a cualquiera de sus enemigos en el momento y en el lugar que desee”. De una manera razonada el  último informe del Centro Delás de Justicia i Pau, ha pedido que se prohiba su uso militar al considerar que “despierta fundadas alarmas morales”.drones bbYlmer José Aranda Leal afirmaba en su artículo titulado “Cuba: la isla de la infelicidad” (27/08/2014): El “sueño cubano” ha sido aupado en Internet con escritos variopintos e imágenes que circulan a menudo en las redes sociales como la que acompaña esta entrada; la de un maquiavélico Tío Sam cuyos brazos bestiales cubren la isla caribeña con una demoníaca mirada. Se trata de una caricatura política realizada por Carlos Latuff para progreso-weekly.com en la que se critica abiertamente el prolongado embargo de EEUU a la isla de Cuba que comenzó en 1960 y perdura hasta el día de hoy.

tio_sam_embargo_cuba por Salim LamraniSi enfocamos el asunto desde un punto de vista relativo a la política interna de EEUU esta viñeta de Nick en Gutter Politix es suficientemente reveladora de la denominada ” soterrada guerra cultural estadounidense”. El Tío Sam, es decir, la nación se encuentra tirada por los suelos con las ropas destrozadas (por los impuestos), herida, vendada y suplicando ayuda con urgencia porque se cierne sobre ella la horripilante amenazada representada por el llamado “terrible triunvirato” constituido por Obama y otras significativas personas de su gobierno demócrata (Nancy Pelosi y Harry M. Reid) que como amenazantes buitres carroñeros esperan dar buena cuenta de sus despojos (los opositores republicanos consideran que la agenda politica del gobierno es tan extremadamente liberal en aspectos económicos y constitucionales que está destruyendo nuestra gran nación y, en consecuencia, estos personajes que la aplican actúan como enemigos del Estado).

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